• marcastillohernandez@gmail.com
  • contacto@marviajaycome.com

365 Sabores en Yucatán: conocer este estado a través de sus alimentos y personas

Nota

Asistí a la presentación de la campaña «365 Sabores en Yucatán» en el restaurante Huset de la Ciudad de México y te platico más de qué va por acá.

Michelle Fridman, secretaria de turismo de Yucatán, explicó que esta iniciativa busca dar a conocer más la cocina yucateca y su variedad. Cada día en sus medios digitales, desde el 18 de junio, están comunicando una experiencia relacionada con comida para dar ejemplos de todo lo que su región tiene por ofrecer a quienes decidan visitarla.

Ya andan por ahí los huevos motuleños de Evelia Arce, los lomitos de Valladolid, el ceviche de chivitas en el malecón de Río Lagartos, entre otros.

Ella opinó que pocos segmentos turísticos en toda la industria son «tan transversales y benévolos» como la gastronomía que, agregó, no solo lo impacta a chefs sino comunidades, cocineras, ingredientes y más, ya que cada turista disfruta de la gastronomía de la región, independientemente si ese es su fin de viaje.

Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), más de un tercio del gasto de turistas está dedicado a la comida, por ende, es una de sus temáticas centrales y han nombrado, desde su estrategia comunicativa, a 2022 como año de la gastronomía yucateca.

Foto: Mariana Castillo
Foto: Mariana Castillo

Ingredientes endémicos, talento culinario, tradición milenaria y experiencias gastronómicas son las razones por las cuales un destino es atractivo en términos culinarios, opinó Michelle, quien además explicó que 2019 fue un año histórico en visitas y este buscan alcanzar eso y más.

Entre las acciones que realizan para lograrlo están los eventos llamados Maratones gastronómicos donde, de la mano de embajadores como familias productoras de miel, personas que elaboran cerveza o licores, cocineras, chefs y más, muestran las diferentes facetas y riquezas yucatecas en distintas ciudades del país.

También adelantó que el Encuentro de cocineras tradicionales se realizará en 2023 y que Yucatán será la sede de la próxima edición de Latin America’ s 50 Best Restaurants en noviembre de este año (un evento relevante para el sector gastronómico de lujo).

Finalmente, la vocera de esta secretaría destacó que buscan la sostenibilidad en sus planes a largo plazo: «queremos un desarrollo turístico sostenible, no queremos un destino donde solo se promueva una ciudad».

Foto: Mariana Castillo
Foto: Mariana Castillo

Como parte del evento para presentar «365 Sabores en Yucatán», hubo una cata de cervecería Ceiba a cargo de Carlos Jaime y una cena en la que Maycoll Calderón, chef del restaurante Huset y de Cuna en Mérida, así como Silvia Campos de Pueblo Pibil en Tixkokob, sirvieron platillos con ingredientes yucatecos: una tostada de pulpo maya con aguacate, una cochinita pibil (en un horno de tierra miniatura) y un brioche de mantequilla con miel de abeja melipona.

Estuvieron presentes otras cocineras y chefs que trabajan en diferentes espacios yucatecos (hoteles, restaurantes y proyectos regionales) como Rosalía Chay, Luis Quiroz y Jorge Ildefonso.

Esta es la página para ver la campaña 365 sabores de Yucatán

Asimismo, en conferencia de prensa, agregaron que otras acciones que tienen contempladas está el apoyo a eventos nuevos y ya existentes como el Restaurant Week, 4 estaciones, Club Sibarita, además de que se hará el primer Festival del Taco, el Festival de Ceviche, aguachile y mariscos; el Festival de la Miel, el de Semillas y Recados, el del Queso de Bola, el del Coco y las Ferias del helado y congelados, el del Maíz, chile y cacao; el del Tamal y el Pib, entre otros más.

Silvia Campos Foto: Mariana Castillo
Maycoll Calderón y Luis Ronzón Foto: Mariana Castillo
Rosalía Chay y Jorge Ildefonso Foto: Mariana Castillo
Carlos Jaime Foto: Mariana Castillo

Seguiré de cerca las actividades que nos platicaron. Si bien desde mis campos de estudio y narrativas me gusta hablar más de cultura alimentaria que de gastronomía por un tema conceptual, es importante que las estrategias turísticas justo contemplen a los entornos enteros (y se analicen sus capacidades reales, tanto técnicas como sociales), y sobre todo, quienes son parte de ellos desde diferentes sectores.

Es fundamental que se logren acuerdos horizontales entre las partes involucradas y sobre todo, que la derrama económica sea justa para las personas que habitan cada contexto, así como evitar la folklorización en los mensajes oficiales, así como buscar discursos y planes equitativos que logren un conocimiento cultural respetuoso hacia las personas y su quehacer.

Por otro lado, lo sostenible debe serlo bioculturalmente hablando, de manera holística: cuidar los ambientes implica cuidar a las personas involucradas: ¿qué más se está haciendo desde las políticas públicas relacionadas con lo alimentario, los cultivos y la producción para que esas comidas regionales (tanto tradicionales, como rituales o cotidianas), se sigan preparando? ¿La gente local tiene acceso a esa diversidad y riqueza de ingredientes en sus dietas habituales o solo se ofertan a personas viajeras? ¿Qué está sucediendo con los costos de los alimentos en la región? ¿Hay actividades que buscan promover la transmisión del conocimiento de manera interna en las nuevas generaciones (tanto en cocina como en el campo) no solo para fines turísticos? Quedan varias preguntas por hacer.

Una nueva ética turística es necesaria, así que sigamos analizando cómo se desarrollan los diferentes planes de los tantísimos actores involucrados en este sector económico, tanto oficiales como independientes: son años en los que veremos más y más cambios acelerados, con sus claroscuros, así que es momento de conversar y buscar soluciones y mejoras.

También dejo por acá algunas historias que he escrito en diferentes medios sobre el estado antes y que siguen vigentes:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *